miércoles, 26 de mayo de 2010

AJUSTES E IZQUIERDAS

(Artículo de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura, publicado en El País el 25.05.10).
No me han gustado las medidas que el presidente del Gobierno de España anunció recientemente para hacer frente al déficit público que ha contraído nuestro país a lo largo de estos dos últimos años. Imagino que a Zapatero tampoco. A nadie puede complacerle adoptar medidas que defrauden a las personas que confían en ti. Y en esta ocasión, el Gobierno socialista nos defraudó. Sabemos que nuestro país necesita el esfuerzo de todos y sabemos que, desde la perspectiva socialista, el esfuerzo debe ser proporcional a los medios y recursos con los que cuenta cada ciudadano; y en este caso, el principio socialdemócrata de no dañar los derechos cívicos como la educación, la sanidad y las pensiones mínimas y no contributivas, los han dejado al margen del ajuste, que se ha deteriorado en la congelación de las pensiones.
En algunas ocasiones, no sólo en la política, los ciudadanos nos sentimos defraudados por aquellas personas que más queremos o más respetamos. Y, de igual forma, nadie podrá lanzar la primera piedra si se le pregunta por las veces que defraudó a quienes confiaban en él. ¿A quién no le defraudó su hijo? ¿Quién no sintió la deslealtad en el comportamiento de sus más íntimos amigos? ¿Quién no pensó en algún momento de su vida que su padre o su madre no se comportaron de acuerdo con las propias normas que le inculcaron durante su proceso educativo? Y, a más abundancia, ¿quién no se comportó, en algún momento, de una forma que hizo dudar a sus progenitores de la ética de su hijo? ¿Quién, en determinada circunstancia, no rompió la imagen que sus hijos se habían formado de su padre o de su madre? Si la respuesta a las interrogantes anteriores es afirmativa, reconoceremos que no por eso nos fuimos por las esquinas renegando de nuestros padres, de nuestros hijos o de nuestros amigos, y que, de igual manera, a casi ninguno de nosotros nos echaron de casa cuando defraudamos a quienes nunca pensaron que lo haríamos.
Y sí, dos años y medio después de que se iniciara la crisis económica que asuela a casi todos los países del mundo, el presidente Zapatero ha tenido que aceptar que el llamado mercado le doble la muñeca. No todo lo que es mercado está hundiendo nuestra economía, porque tan mercado es el especulador bursátil, que maneja fondos de pensiones millonarios, como el fabricante de productos hospitalarios, o el ganadero que tiene una explotación para abastecer de carne a los que necesitamos los alimentos para subsistir.
Quienes han doblado la muñeca al presidente no han sido estos últimos, sino los causantes de la caída de la economía financiera y, consecuentemente, de la caída de la economía real. Es necesario recordarlo, para que no se olvide de dónde vienen nuestros problemas. Ya casi se nos olvidó lo expertos que éramos cuando explicábamos, a diestro y siniestro, aquello de las subprimes y de cómo el dinero que ahorrábamos y depositábamos porla mañana en una sucursal de cualquier caja de ahorros de cualquier pueblo de nuestro país, por la tarde ya se encontraba en Chicago, sirviendo para comprar la primera basura que circulaba en forma de paquete por el circuito financiero mundial, sin que nosotros, los depositarios, tuviéramos la más mínima noción de qué se hacía con nuestros pocos euros ahorrados. Y durante este tiempo, el presidente ha aguantado, contra viento y marea, las acometidas que el capitalismo más salvaje infringía a nuestra economía, a nuestras ilusiones y a nuestras expectativas personales, familiares y profesionales.
Adoptar medidas duras e impopulares era lo que se le pedía, y casi exigía, por parte de aquellos que sabían que lo de impopular sólo podía traducirse en traición a su electorado y en frustración para los que confiaban en él. Durante el tiempo de acoso del mercado especulativo y de emisión de opiniones dirigidas al objetivo de que Zapatero se enfrentara con su electorado, los que confiaban en él, los que depositaron sus ilusiones en un presidente socialista, atrevido y tenaz, no movieron un dedo para reforzar la muñeca de quien se sabía que podía doblarla si seguían los ataques y las consignas. Nadie salió a la calle a exigir que el presidente aguantara; nadie levantó la voz para reforzar la moral de quien necesitaba el aliento, la complicidad y la comprensión de su electorado.
Al contrario, durante dos años, todos hemos permanecido sentados en nuestro asiento, unos en sombra y otros en sol, esperando ver cómo y por dónde el morlaco hundía el pitón en la femoral del diestro. Y al final, ocurrió lo que todos sabían o esperaban: revolcón y pitos para el matador desde el tendido de sombra y desde el graderío de sol. Herido y desarmado, el torero no ha tenido más remedio que meterse en el burladero de sombra, mientras que los de sol agitaban sus manos pidiendo la devolución de sus billetes. "Nos ha defraudado", era el grito que más se escuchaba en los tendidos. Los más han permanecido en sus asientos esperando que la fiera se amanse, mientras una parte del tendido de sol ha pedido a voz en grito que salga a torear el diestro de la derecha que, sentado cómodamente en la barrera, espera que el victorino acabe definitivamente con el diestro de la izquierda.
"Nos sentimos defraudados", dicen los que se jactan de ser un electorado de izquierdas absolutamente exquisito que, al parecer, no perdona a quien, falto de apoyo popular, ha tenido que ceder en su empeño de mantener una actitud clara y tenazmente socialdemócrata. Por lo visto y oído, a ese electorado fino y exigente no les defraudó el capitalismo especulativo, depredador y salvaje que ha tirado por tierra nuestras ilusiones y la forma de organizar la sociedad y la solidaridad entre nosotros. ¡No! Les defrauda quien ha hecho lo posible, y casi lo imposible, para mantener el Estado de bienestar que los españoles hemos labrado en 30 años de democracia y que, de no haber sido por la crisis financiera de Estados Unidos, que se trasladó como el humo por todos los rincones del planeta, los españoles hubiéramos sido capaces de mantener con los ajustes que nuestra propia experiencia, sentido común y capacidad nos hubieran indicado.
Y de nuevo han aparecido el miedo y la inseguridad. El miedo que nos retrotrae a los tiempos en los que el sistema de protección andaba bajo mínimos y donde nuestros padres y abuelos guardaban sus magros ahorros "para por si acaso". Así nos lo atestiguan los datos que en las últimas semanas se nos han proporcionado sobre beneficios bancarios y sobre el nivel de ahorro que los españoles hemos acumulado en este último ejercicio, superando los de años anteriores, cuando el Gobierno socialdemócrata nos permitía vivir con una cierta posición que algunos, despectivamente, llamaban vivir por encima de nuestras posibilidades, "como nuevos ricos", se dice, porque la gente aspiró, con razón, a tener una casa, un coche, vacaciones, sanidad pública y educación de calidad para todos. Todo eso se lo quieren llevar, en parte, los especuladores que ahora se permiten el lujo de exigirnos sacrificios para que puedan seguir comprando nuestra deuda, que, por cierto, son ellos los responsables de que haya aumentado hasta límites que Zapatero no pudo aguantar.
¡Y no aguantó! Pero, no por eso, voy a salir a la calle a reclamar que entre en el Gobierno el que sigue fumándose un puro. Yo soy de izquierdas y lucharé para que la política triunfe sobre la economía especulativa.
(Enviado por Felicidad)

viernes, 14 de mayo de 2010

MURIÓ EN GRECIA

"Murió en Grecia”
Artículo de Maruja Torres. Periódico “El País” -jueves, 13 de mayo de 2010-

Cada vez que el señor Rajoy evoca el ejemplo griego y lo utiliza a modo de maldición contra este nuestro país me siento como Gomorra, corriendo delante de Sodoma, con una mano delante y otro detrás. La imagen de despojamiento viene al pelo –y a pelo- ahora que desde el Congreso se nos condena a pagar los platos rotos. Tranquilícense, pues, especuladores, estraperlistas y otros chorizos hoy llamados financieros. Que respire el coso bursátil. Sus juergas las subvencionaremos nosotros, y con nuestras vísceras podrán cocinarse nuevos menús. Viva la cocina del Mercado.

Congoja daba escuchar a un Zapatero apenado y sin narices para emprender la reforma por lo fiscal, por arriba, que sería lo suyo; rendido y maniatado, sin fuste de estadista por ninguna parte y solo, muy solo. Más desazón producía ver a don Mariano -¿nuestro futuro, tal como está el patio?- ponerse populista en lo borde, con su manada de ninfos y ninfas haciéndole el coro. Por un lado, un débil de carácter con escrúpulos, y, por el otro, un débil de carácter sin complejos. Menudo porvenir. ¡Borrell, vuelve, que te necesitamos¡ Digo yo, así, a boleo.

Y, sobre todo, esa dolorosa sensación de que cuando Grecia aparece en la boca de alguno de nuestros próceres ya no es para hablar con regocijo de sus bellos paisajes ni para remarcar que en Atenas -¿se acuerdan?- nació la democracia, medio milenio antes de que los cristianos se calzaran las sandalias y salieran a alimentar leones. Tampoco se la nombra para reconocer que, en el siglo XX de nuestra era, sufriendo una brutal dictadura militar, Grecia fue compañera de desdichas de dos países también oprimidos por sus respectivo sátrapas: Portugal y España.

En estos ciegos días se nombra a Grecia sólo para certificar que la sodomización de las democracias europeas por el dios Mercado empezó hace unos días en Atenas y avanza imparable por el sur.
(Fdo. Felicidad)

jueves, 13 de mayo de 2010

¡¡¡¡¡¡ ALEEEEEEEEEEEEEEETI !!!!!!



¡¡¡¡¡¡ ALEEEEEEEEEEEEEEETI !!!!!!




¡¡¡ SOMOS LOS MEJORES !!!




¡¡¡ PORQUE SÍ Y PORQUE TENEMOS A SABINA !!!
¡¡¡¡¡¡ Y A JOSÉ TOMÁS Y OLÉ !!!!!!




(Fdo. Felicidad)

miércoles, 14 de abril de 2010

¡¡¡ FELIZ DÍA !!!


¡¡¡¡ SALUD Y REPÚBLICA !!!!!!!
(Con todo el corazón, os lo desea: Felicidad)

domingo, 11 de abril de 2010

ASESINATO COLATERAL


Por favor, pinchar en este link

http://www.guerraeterna.com/archives/2010/04/asesinato_colat.html

yo me he quedado sin palabras y se me revuelve el estómago...

viernes, 12 de marzo de 2010

EL CUENTO



¿Dónde?
En el parque al lado de La Escuela.
¿Quiénes?
Alejandra y Marcos, 4 años. Eduardo, 37 años.
¿Haciendo qué?
Los de 4 años montados en sendos columpios y el de 37 años empujándoles
¿Por qué?
Porque otro papá llamado David cuenta a los niños historias inventadas mientras les empuja en el columpio.

Pero como mi imaginación es limitada y llena de convencionalismos adultos, decidí que sería más divertido que los niños crearan su propia historia, que a continuación reproduzco, incluyendo mis preguntas y sus risas:

Yo- Vamos a ver, ¿cómo empieza la historia?

Ellos -Estaba amaneciendo

Y- Y qué más

E- Luego anochecía.

Y- O sea, que amanecía y anochecía a la vez.

E- Sí y había una tormenta muy fuerte, con rayos.

E- Que tiraba los árboles que no tenían raíces

E-Y que contaban sus años con los anillos.

Y- Muy bien, efectivamente los años de los árboles se cuentan con los anillos que se forman en el interior del tronco. Y nosotros ¿dónde estábamos?

E- Estábamos en un avión

Y- ¿Pero tenía gasolina?

E-Si la habíamos echado gasolina en el Carrefour.

Y- ¡Ah, fenómeno!. Claro, en el Carrefour la gasolina es más barata. Así que estábamos en un avión lleno de gasolina y ¿qué hicimos?

E- No, era un cohete y volamos al espacio.

Y- Vale de acuerdo un cohete y ¿dónde fuimos?

E- Fuimos a un país

Y- ¿Un país en el espacio?

E- Sí un país en Marte.

Y- De acuerdo, llegamos con el cohete, lleno de gasolina del carrefour a un país en Marte, y allí ¿qué más pasó?

E- Nos encontramos a un marciano.

E- Sí y le cayó una pera en la cabeza. ¡¡¡ ja, ja ,ja ,ja !!!

Y- ¿Un marciano que le cae una pera en la cabeza?

E-Sí y se tiró un pedo, ¡¡¡JA, JA, JA, JA!!!

Y- O sea, que al marciano le cayó una pera en la cabeza y se tiró un pedo.

E- También vimos otro marciano. Y le cayó una manzana

E-Y se cagó. ¡¡¡ JA, JA, JA, JA, JA !!!

E- Y tenían un primo que se tiró un pedo y se cagó y se hizo pis a la vez ¡¡¡ JA, JA, JA, JA, JA !!!

Y- ¡¡¡ Eran unos marcianos cagones !!!

E- ¡¡¡ JA, JA, JA, JA !!!

Y- Bueno, chicos, ya nos os empujo más. Alex, cuando te pares, te bajas que nos vamos a casita.

lunes, 8 de marzo de 2010

IT'S NOT MY TIME

Asustado. Me encuentro bien, pero asustado. Por una vez y sin que sirva de precedente empiezo la historia por el final.

Shock anafiláctico revertido, hipersensibilidad por amoxicilina, es el diagnóstico del servicio de urgencias del Hospital de Arganda.

Todo empezó el viernes pasado, acudí al médico de familia porque me dolía la garganta y la notaba inflamada. La doctora vio que tenía las amigdalas inflamadas y que tenía placas en la garganta, con lo que me recetó ibuprofeno y amoxicilina. ¿Alguna alergia conocida? Hasta ahora ninguna.

El sábado por la tarde me desperté de la siesta porque me picaba muchísimo la cabeza. Enseguida el picor se desplazó al resto del cuerpo. Me vestí y acudí al centro de salud de Rivas. Allí me tomarón los datos y enseguida entré en la consulta del médico de urgencias. Tenía el cuerpo lleno de habones y rochas, con un picor indescriptible. En un momento dado empecé a asustarme, respirar rápido con cierta dificultad, las manos se me llenaron de granos y habones, los labos se me incharon y una sensación de irme. Me llevó la doctora junto con un enfermero dentro y casi no podía ni andar, me caía, no me sostenían las piernas, me subieron a la camilla. Todo el servicio médico alrededor de mi, igualito que en las seríes de televisión, lo jodido era que yo estaba de protagonista. Tensión arterial 7.5/4.5, inyección de adrenalina, urbansón y ploaramine. Poco a poco fui recuperando la tensión normal, y empecé a enterarme de todo.

"Has sufrido un shock anafiláctico, vamos a llevarte al Hospital de Arganda, tenemos que avisar a tu familia. " El término de shock anafiláctico lo había leído hace poco cuando estuve en la consulta del urólogo para hacerme una vasectomía, que por ahora dejo aparcada. Ahora que tengo delante el consentimiento informado de la vasectomía y que en riesgos generales dice textualmente "reacciones alérgicas al anestésico local, que pueden llegar a producir shock anafiláctico, situación muy grave que puede desembocar en la muerte"
"Por favor, déjeme a mi llamar a mi mujer para que esté algo más tranquila". Así lo hicimos, aunque también el médico habló con mi esposa porque a mi me costaba trabajo hablar con los labios inchados.

Vino la ambulancia y el traslado fue tranquilo porque había recuperado la tensión y las ronchas iban poco a poco desapareciendo.

Entrada en el hospital, "¿qué nos traeis?; un shock anafiláctico; que bien que majos sois siempre traeis cosas buenas." Joder como en la tele, pero era real y yo el prota de la camilla.

El médico de urgencias, un cachondo, "estás bastante bien, te daremos un poco más de veneno y para casa". Leyendo el informe del centro de salud de Rivas "joder macho, les tuviste que dejar aconjonados a los del centro de salud" "sí, creo que sí, hubo suerte que estaba la unidad del SUMMA allí que fueron los que me han traído" "esos están más acostumbrados, pero te llega a pasar en casa y dejas de pagar hacienda"

Una analítica, unas horas en observación y para casa. El médico, un cachondo, "tomáte esta medicación al pie de la letra para no volver a verte aquí y tu sabrás a qué trato has llegado, es como el anunció de George Clooney"

Ahora alergólogo para confirmar exáctamente a qué coño soy alérgico y mientras tanto, me mantendré alejado de antibióticos betalactámicos y cefalosporinas.