jueves, 24 de mayo de 2007

LA VEZ PRIMERA


Sabía lo que se iba a encontrar. Conocía los servicios que se ofrecían en aquel piso. Los nervios se hicieron presentes en su estómago, jamás había estado allí. Todavía estaba inmaculado.
Habitación en penumbra, una sola lámpara encendida. Unas palabras amables para romper el hielo y le ordenan bajarse los pantalones.
-“No se preocupe caballero, lo haré con el corazón”
-“¡AGGGG! podía haber utilizado usted el meñique para el tacto rectal, ¡leñe!

3 comentarios:

Caminante dijo...

Se veía venir.
Buen día. PAQUITA ... anda, anda, atrévete tú con la poesía ¿a ver quien es el valiente?

Larrey dijo...

Pues yo no veía venir tanto, así que ¿sabes lo que me sobra? la aclaración del tacto recta, bájese los pantalones y agg, podía haber usado el meñique es más que suficiente.

Dudu dijo...

Quise dejar claro que era un tema absolutamente profesional de medicina. Que con el meñique se pueden hacer muchas cosas muy interesantes.....